28 jul 2011

- Yo no escogí enamorarme de tí,pero la primera vez que te besé,nuestros dientes se rosaron por una milésima de segundo y fue increible,y la hora exacta de ese beso eran las 12:10,y quite la pila del reloj para que se quedase la hora detenida para siempre. El minuto exacto en el que me besastes está metido en un reloj,para siempre,y ya nunca sé que hora es,pero me da igual,y desde entonces miro constantemente el reloj...